Cultura un niño – una cuota.

Cultura un niño – una cuota.

Se ha instaurado y ya se ve como un auténtico negocio, hay muchos factores a desarrollar y hablar sobre este fenómeno que lastra al fútbol base.

En primer lugar uno de los problemas básicos es el MODELO, hablamos de que a las familias se les debe cobrar por un servicio; entrenadores titulados, ropa, inscripciones, seguros, autobuses, material, etcétera. En cambio a todo esto se añaden una serie de factores que poco tienen que ver con lo que se paga y sin rodeos hablo de los primeros equipos en proyectos de preferente o regional.

¿Por qué si yo pago para que mi hijo juegue al fútbol de dicho dinero se pagan fichas de los primeros equipos? La respuesta es sencilla, en la mayoría de ocasiones dichos proyectos de primeros equipos los dirigen ex jugadores o “directores deportivos” que juegan a ser profesionales.

Aquí creo que se juega con la ilusión de padres y niños, por ejemplo un niño que empiece en pre-benjamines a unos 400 € por temporada, cuando haya acabado su periplo en dicho club, habrá estado unos 12 años en el club, a los padres les gustaría que todo ese dinero invertido tuviera la compensación de debutar o jugar en el primer equipo o filial si se diera el caso.

En lugar de esto, NADA, el chico acaba en juveniles y si te he visto no me acuerdo, además con el agravante que en infinidad de ocasiones los chicos SI son válidos para esas categorías y los que los DESHECHAN suelen ser los mismos que en su día formaron parte del club en su base, eso sí, ahora con delirios de grandeza.

 

Absolutamente lamentable y qué decir de los concejales, aquí me da igual el color o el partido, esos políticos que se vanaglorian de ofrecer subvenciones para los niños, para que después parte de esa subvención llegue a dichos primeros equipos y encima con jugadores normalmente veteranos que impiden el progreso de los jóvenes y lo más grave que no son ni residen en el pueblo, no pagan impuestos, no gastan y encima cobran de esas subvenciones.

Desde este balcón público y poniéndome como ejemplo, en breve mi hijo empezará su periplo en el deporte que le guste, pagaré por lo que me ofrecen y si es posible mi hijo estará a las ordenes de personal adecuado, preparado y titulado.

El que quiera caprichos personales en los primeros equipos que busque un patrocinador, pero que no juegue con el dinero de familias para alimentar su ego.

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