Angel Lopez. Trabajo especifico de porteros.

Especifico porteros.

toni-por

 

Presentamos el texto de colaboración que nos hace Ángel López  para nuestro proyecto.

Se tratará de un libro de 50 tareas base para la integración del día a día técnico-táctico de nuestros porteros al grupo.

Dejar de aislarlos con trabajos monótonos donde de una forma inconsciente los apartamos y no permitimos que participen de las actividades del equipo.

 

El portero de fútbol y su integración en el entrenamiento.
Cuando hablamos de la integración del portero de fútbol evidentemente no nos referimos únicamente a que participe en la tarea, que esté presente y únicamente deba evitar el gol. Hablamos de integración del portero como aquel concepto que consiste en añadir situaciones en el entrenamiento que posteriormente demandará la competición.
Actualmente la situación que comúnmente se da en los entrenamientos es aquella en la que el portero solo está para evitar el gol, llegando a hacerlo la mayoría de las veces en situaciones donde existen muy pocas posibilidad es de éxito para él.
Cabe preguntarse ¿es para lo único que queremos a un portero? Parece ser que visto lo visto por los diferentes campos en los que yo he podido ver entrenamientos la respuesta es mayoritariamente SI.
Teniendo en cuenta que el portero fundamentalmente tiene tres funciones correlativas o secuenciales en FASE DEFENSIVA que son:
Fase 1 – Evitar la situación de peligro (comunicación, dotes de mando, colocación, basculaciones)
Fase 2 – una vez que la fase 1 no ha neutralizado el ataque – Evitar el tiro o remate ( Desplazamientos provocando despejes o blocajes )
Fase 3 – Una vez que la fase 2 no ha tenido éxito – Evitar el gol.
Pues bien, casi todo el trabajo del portero hoy está enmarcado en fase 3. Como entrenador me pregunto, ¿No sería más interesante potenciar las habilidades de mi portero en las fases 1 y 2? ¿Entrenamos para evitar la ocasión o para evitar el gol? Son algunas de las reflexiones que deben impulsar la integración del portero en las tareas
Vamos a centrarnos en la FASE 1 –
Buscamos evitar la ocasión de gol.
Para potenciar esta fase lo que debemos considerar es que exista una situación táctica que el portero entienda, ¿Porque? Porque buscamos que exista comunicación, y un portero no puede comunicar a sus compañeros algo que el mismo no comprende, es decir, si un portero no interpreta donde están los espacios que pueden aprovechar los jugadores rivales, donde hay taras en el marcaje, donde se pueden dar situaciones de superioridad, el mando se hace muy complicado y no evolucionaremos más allá del portero arengador de defensas (va, solo, aire , salimos, muy buena).
Por tanto, es importante que en nuestras tareas incluyamos situaciones en donde el portero disponga de sus defensas y exista una interacción total con ellos, pues estamos cansados de ver faltas de comunicación entre portero y defensa, mal entendidos, y es que nosotros como entrenadores a veces les damos demasiado tiempo a ellos para que se entiendan. Por tanto, imprescindible defensores, ya no solamente por la cuestión de la comunicación que comento, sino por el hecho que también el portero debe realizar una ocupación racional del terreno de juego, pues su posición evita ocasiones (un portero adelantado por ejemplo evitará muchos pases a la espalda de la defensa al dejar poco espacio, lo que puede evitar que el poseedor del balón realice un envío a aquella zona, un portero bien situado evitará que se produzca un tiro lejano, etc…
Tareas en donde se premie la evitación de la situación de peligro o que demande el paso a la fase 2. De este modo vemos que se puede trabajar de forma integrada con el portero sin que ni tan siquiera tenga que parar. Hay un dicho que sostiene “los mejores porteros son aquellos que no paran”. Un minuto de reflexión por el silencio de muchos porteros en un partido modificado o directamente en un partido.
Respecto al aspecto más cognitivo ni que decir tiene que esto lo que provoca es que el portero no esté divagando y esté concentrado en la actividad. Trabajamos así la concentración, el liderazgo y el autoconcepto.
Sigamos, la fase 1 ha empobrecido mucho el ataque rival y se produce un envío mayoritariamente al área o bien no ha tenido éxito en absoluto y el peligro es muy alto. Bien en estos casos entendemos que la situación es crítica y el portero no tiene tiempo para dar apenas instrucciones o estas son especialmente breves. Se prepara para el posible envío del balón pudiendo llevar este distinta altura y trayectoria, por tanto, en esta fase la orientación corporal es vital para el posterior desplazamiento. Una vez iniciado el desplazamiento existirá blocaje o desvío.
Por tanto, diseñar tareas donde se den situaciones que existan necesidades de comunicación inmediata con el defensa ante el peligro que existe. Por ejemplo, balones a espaldas de la defensa, envíos a proximidades del área de meta y donde la orientación del portero y sus bisectrices sean cada vez mejores
Mi recomendación en este sentido es recrear situaciones que se den en el partido, ya se que suena muy obvio, pero después de ver tantos entrenamientos en donde el ataque es totalmente diferente al que se da en la realidad, no queda más remedio que insistir en recrear aquello que me está creando problemas. Quiero decir, si mis problemas son a balón parado, por ejemplo saque de esquina. Iniciar una tarea en donde exista un saque de esquina con envío a proximidades de área de meta y desde ahí continuar con la tarea, o generar espacios a la espalda de los jugadores, o defender en inferioridad, es decir, crear situaciones donde estemos en FASE 2. Hay que tener en cuenta que en esta fase es cuantos más blocajes se producen por tanto sería muy recomendable añadir una fase ofensiva a la tarea una vez que hemos recuperado el balón
Generalmente casi todas las acciones a balón parado que tengamos jugadores rivales en nuestra área, será fase 2.
En FASE 3 , ya solo nos queda evitar el gol pues el tiro o el remate es inminente.
Aquí en esta fase donde yo me centraría sería en identificar las zonas de finalización más comunes, ya que si tuviésemos anotados el número de tiros a portería veríamos que la cantidad de tiros que se realizan desde zonas centrales próximas al área de penalti en competición no es ni mucho menos superior a las que se realizan desde zonas más fronto -laterales. Por tanto buscar zonas de finalización que no siempre sean centrales me parece una opción interesante.

Respecto a la fase ofensiva del portero, favorecer ejercicios que provoquen que existan desplazamientos, controles, pase, desmarques de apoyo. Cuando digo provocar no me refiero a forzar que se de esa situación desnaturalizando así lo imprevisible de este deporte, sino ofrecer la posibilidad del pase al portero para provocar una situación de superioridad en la salida de balón o buscar basculaciones de los rivales

En otro orden de cosas , si hablamos de la técnica individual con balón del portero tenemos que considerar básicamente
Si quiero mejorar los desvíos, buscar zonas próximas de finalización donde el portero no pueda por la proximidad del balón blocar el balón o al menos este resulte realmente difícil. Podemos añadir incluso zonas en las que si el desvío no es lo suficientemente bueno seguramente será convertido en gol por los atacantes próximos o bien despejados por los defensas. Si por el contrario buscamos blocajes considerar el hecho de realizar tiros de distancias donde el blocaje es la opción más idónea, y penalizar el no blocaje con jugadores próximos (que no al lado) a la posición del portero son algunas propuestas a considerar.

En el aspecto más orientado a variables y a darle riqueza a las tareas podemos realizarlo con sistemas de puntuaciones que a buen seguro supondrá un “extra motivacional” para el portero, especialmente en categorías base.
Hemos de tener en cuenta que el entrenador principal ha de formarse y tener unos conocimientos básicos y mínimos del portero y no llamarlo a todo “parada” ni mucho menos dejarse llevar por comentarios enquistados de la cultura popular respecto al portero que luego llevará al entrenamiento “por tu palo no puede entrar” “dentro del área pequeña no puede rematar nadie” etc, que solo harán al portero transmitirle la sensación que su entrenador es una colección de tópicos y que realmente no entiende lo que está sucediendo, viéndolo como el que manda pero no como el que sabe, produciendo así sensación de soledad incluso mayor para el portero. El entrenador buscando trabajos integrados para el portero, este tendrá la percepción que su papel es no solo importante sino necesario, que su impacto en el desarrollo del juego y del equipo es real y que no solo está ahí para que no le hagan goles.
Los entrenadores en multitud de ocasiones se dirigen a los entrenadores de porteros para comentar alguna tara o falla de su portero pero no es común requerir al entrenador de porteros para plantear situaciones integradas y es ahí donde el paradigma debe empezar a cambiar, en la percepción del portero como uno más, de modo que se cambie el concepto de jugar con 10 y el portero a jugar con 11.

 

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